Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

.

.

sábado, 3 de julio de 2010

La Leyenda de Lady Shalott


Lady Shalott, de quien dicen que antes fue una poderosa bruja y cuyo nombre era Elaine, vivía encerrada en la torre de un castillo situado en la isla de Shalott, isla que se encontraba muy cerca a las míticas tierras de Camelot.

Condenada por una antigua maldición a ver el mundo sólo a través de un espejo mágico, le estaba totalmente prohibido asomarse por la ventana. Así, ella podía ver lo que ocurría fuera pero nadie podía verla a ella. Las gentes del lugar tan sólo conocían su voz, el dulce y melancólico cantar que la acompañaba en su irremediable soledad. Su cantar y sus tapices…

Ocupaba sus horas tejiendo preciosos tapices en los que plasmaba todo aquello cuanto el espejo le mostraba. Conoció así no sólo Camelot sino también al Rey Arturo y a los Caballeros de la Mesa Redonda.

Pero he aquí que un día uno de ellos llamó especialmente su atención y no podía dejar de mirarlo. Era Sir Lancelot, sin duda el más gallardo y apuesto de todos los hombres al servicio del Rey Arturo. Tanto le impresionó que pronto se dio cuenta de que de él se había enamorado sin remedio y de que necesitaba verlo sin la intermediación de su espejo.

Entonces osó asomarse a la ventana y lo buscó en la lejanía… En ese preciso instante el espejo se rompió en mil pedazos mientras que por toda la estancia un viento huracanado levantó por los aires los tapices y los arrojó por la ventana profanada, cayendo por doquier. Su suerte estaba echada.

Lady Shalott huyó del castillo y subió a una barca rumbo a Camelot, esperando llegar antes que la inevitable muerte que sabía que la buscaba. Un cántico de despedida comenzó a emanar de su garganta, cántico que dejaba una estela de honda tristeza a su paso.

Cuando su pequeña embarcación llega a la orilla ya es tarde. Su cuerpo yace ya inerte. En una mano lleva un lirio y en la otra una carta escrita durante el viaje, único testigo ya de su amor desgraciado.
Cuenta que el propio Sir Lancelot, tras conocer esta triste historia, rogó, embargado de una honda emoción, por el alma de la joven Lady Shalott.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada