Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

.

.

domingo, 11 de marzo de 2018

Las Cinco Aguilas Blancas


Cinco águilas blancas volaban un día por el azul del firmamento; cinco águilas enormes, cuyos cuerpos resplandecientes producían sombras errantes sobre los cerros y montańas. Cinco águilas blancas volaban un día por el azul del firmamento; cinco águilas enormes, cuyos cuerpos resplandecientes producían sombras errantes sobre los cerros y montańas.

Venían del Norte? Venían del Sur? . La tradición indígena sólo dice que las cinco águilas vinieron del cielo estrellado en una época muy remota.

Eran aquellos los días de Caribay, el genio de los bosques aromáticos, primera mujer entre los indios Mirripuyes, habitantes del Ande empinado. Era hija del ardiente Zuhé y la pálida Chía; y remedaba el canto de los pájaros, corría sobre el césped como el agua cristalina, y jugaba como el viento con las flores y los árboles.

Caribay vio volar por el cielo las enormes águilas blancas, cuyas plumas brillaban a la luz del sol como láminas de plata, y quiso adornar su coraza con tan raro y espléndido plumaje. Corrió sin descanso tras las sombras que las aves dibujaban en el suelo; salvó los profundos valles; subió a un monte y otro monte; llegó, al fin, fatigada a la cumbre solitaria de las montańas andinas. Las pampas, lejanas e inmensas, se divisaban por un lado; y por el otro, una escalada ciclópea, jaspeada de gris y esmeralda, la escala que forman los montes, iba por la onda azul del Coquivacoa.

Las águilas blancas se levantaron perpendicularmente sobre aquella altura hasta perderse en el espacio. No se dibujaron más sus sombras sobre la tierra.

Entonces Caribay pasó de un risco a otro risco por las escarpadas sierras, regando el suelo con sus lágrimas. Invocó a Zuhé, el astro rey, y el viento se llevó sus voces. Las águilas se habían perdido de vista, y el sol se hundía ya en el ocaso.

Aterida de frío, volvió sus ojos al Oriente, e invocó a Chía, la pálida Luna; y al punto detúvose el viento para hacer silencio. Brillaron las estrellas, y un vago resplandor en forma de semicírculo se dibujó en el horizonte.

Caribay rompió el augusto silencio de los páramos con un grito de admiración. La luna había aparecido, y en torno de ella volaban las cinco águilas blancas refulgentes y fantásticas.

Y en tanto que las águilas descendían majestuosamente, el genio de los bosques aromáticos, la india mitológica de los Andes moduló dulcemente sobre la altura su selvático cantar.

Las misteriosas aves revolotearon por encima de las crestas desnudas de la cordillera, y se sentaron al fin, cada una sobre un risco, clavando sus garras en la viva roca; y se quedaron inmóviles, silenciosas, con las cabezas vueltas hacia el Norte, extendidas las gigantescas alas en actitud de remontarse nuevamente al firmamento azul.

Caribay quería adornar su coraza con aquel plumaje raro y espléndido, y corrió hacia ellas para arrancarles las codiciadas plumas, pero un frío glacial entumeció sus manos: las águilas estaban petrificadas, convertidas en cinco masas enormes de hielo.

Caribay da un grito de espanto y huye despavorida. Las águilas blancas eran un misterio, pero no un misterio pavoroso.

La luna se oscurece de pronto, golpea el huracán con siniestro ruido los desnudos peńascos, y las águilas blancas despiertan. Erizándose furiosas, y a medida que sacuden sus monstruosas alas el suelo se cubre de copos de nieve y la montańa toda se engalana con el plumaje blanco.

Este es el origen fabuloso de las Sierras Nevadas de Mérida. Las cinco águilas blancas de la tradición indígena son los cinco elevados riscos siempre cubiertos de nieve.

Las grandes y tempestuosas nevadas son el furioso despertar de las águilas; y el silbido del viento en estos días de páramo, es el remedio del canto triste y monótono de Caribay, y el mito hermoso de los Andes de Venezuela.

Ehecatl, Dios Del Viento

Se asociaba a Ehecatl con los cuatro puntos cardinales, porque el viento solpla en todas direcciones.

 Sus templos tenían forma cilíndrica, con el fin de ofrecer menos resistencia al viento. En algunos casos es representado con dos máscaras por las que penetra el viento. 

Según el mito azteca, tras la destrucción del cuarto sol los dioses se reunieron en Teotiahuacán, y Nanahuatzin y Tecciztecatl se arrojaron al fuego sacrificial y se convirtieron en el sol y la luna. 

Quedaron inmóviles hasta que Ehecatl sopló con fuerza sobre ellos: al principio, sólo se movió el sol pero cuando el astro se puso en el ocaso, también se movió la luna.

Imagen basada en el Codex Magliabechiano: Quetzalcóatl como Ehecatl, con los símbolos de la concha, la máscara de la trompeta de viento y el quetzal, ave célebre por las plumas de la cola, de un verde iridiscente

La Leyenda De La Vainilla

Cuentan que Xanath, hija de nobles totonacas, célebre por su belleza, vivía en un palacio cercano al centro ceremonial de Tajín, sede de su pueblo.

Cierto día en que la joven acudió a depositar una ofrenda sobre el plato colocado en el abdomen de Chac-Mool ("Mensajero Divino"), encontró casualmente a Tzarahuín (jilguero), un alegre doncel al que le agradaba silbar, y surgió entre ambos amor a primera vista.

Sin embargo, el romance mostró dificultades para prosperar, porque Tzarahuin era pobre y vivía en una choza humilde rodeada de tierra fértil en que abundaban las anonas, las piñas y las calabazas. 

A pesar de la diferencia de clases, los enamorados se reunían casi a diario, de manera fugaz, cuando el mancebo llevaba al mercado la cosecha de sus siembras, y en poco tiempo una sincera pasión se apoderó de sus corazones.

Una tarde en que Xanath pasó junto al templo sagrado de los nichos, la sorprendió la mirada penetrante del dios gordo, que se caracterizaba por su vientre abultado, la frente rapada y su triple penacho; y desde entonces el señor de la felicidad se dedicó a cortejarla. 

La doncella logró esquivarlo en un principio, mas el astuto dios encontró la forma de revelarle sus sentimientos y, al ser rechazado, su alegría habitual se tornó en cólera y amenazó a la joven con desatar la furia de Tajín, si no accedía a sus reclamos amorosos.

La advertencia hizo temblar de miedo a Xanath, pero no traicionó a Tzarahuín.

El astuto dios gordo resolvió entonces ganarse la confianza del padre de la joven para que influyera en el ánimo de Xanath. 

Lo invitó a su palacio, le reveló secretos divinos y cuando manifestó interés por la linda muchacha, recibió completo apoyo para casarse con ella.

Xanath hubo de soportar un mayor acoso del testarudo dios y su padre la obligó a aceptar una nueva cita, que resultaría fatal, pues luego de haber dado otra negativa al señor de la felicidad, éste, irritado, lanzó un conjuro sobre la doncella y la transformó en una planta débil de flores blancas y exquisito aroma: la vainilla.

Y si bien el dios creyó vengarse, lo cierto es que mientras de él existen sólo vagos recuerdos, en cambio, a ella la tenemos muy presente en nuestros días en el sagrado arte de la cocina...

viernes, 9 de marzo de 2018

Las Profecias De Los Hopis

Las profecías de los indios hopi fueron transmitidas por un anciano curandero llamado Soloho. Los relatos Hopi dan cuenta de tres mundos diferentes antes del actual: 

"... El primero era el mundo en el que el Creador situó a los seres humanos. Mientras éstos vivieron en equilibrio y armonía, se les permitió residir allí. 

Cuando rompieron la armonía con el Espíritu, éste decidió efectuar una depuración. Entonces el Creador hizo que los volcanes entraran en erupción, arrojando rocas volcánicas por toda la región. 

Las erupciones provocaron también la efusión de gases que se extendieron sobre la tierra y mataron a todos aquellos que no se habían escondido en su refugio todo el tiempo que el Creador les había prescrito”..

El primer mundo fue destruido por el fuego, dato corroborado por el período de actividad volcánica que asoló Arizona alrededor de 250.000 años atrás y que dejó huellas irrefutables.

"Una vez terminada la depuración salieron de nuevo y repoblaron la Tierra. Era el segundo mundo. Sus habitantes vivieron en él durante más tiempo que el primero. 

Pero volvieron a perder su equilibrio. Creyeron que ya conocían todas las respuestas, y dejaron de escuchar al Espíritu. El Creador consideró que había llegado el momento de una nueva purificación. Esta vez se pidió a los guardias espirituales que protegían a los Polos Norte y Sur que abandonaran sus puestos y dejasen que la Tierra girara libremente. Y la Tierra giró libremente. Fue un cambio polar. Los Vendavales azotaron el planeta y vastos campos de hielo se extendieron sobre él”..

El segundo mundo fue destruido por el hielo, lo que coincide con la terrible glaciación que descendió hasta Arizona hace alrededor de 100.000 años.

"En el tercer mundo, los seres humanos poblaron la Tierra con mucha mayor extensión a como lo habían hecho antes. Construyeron grandes ciudades y máquinas capaces de hacer cosas muy diversas, incluso máquinas que podían volar. Emprendieron guerras entre ciudades, establecieron límites en la tierra y utilizaron objetivos destructivos. Una vez más el creador vió llegada la hora de una depuración. 

En esta ocasión hizo que las aguas de los océanos se desbordasen y cayeran grandes diluvios del cielo. Esta depuración adoptó la forma de una gigantesca inundación. Entonces, la gente llamada a sobrevivir en este continente: un hombre con sus dos hijos y sus familias. A uno de ellos se le encomendó que viajara al Este y repoblara la Tierra, mientras que el otro se dirigió al Oeste. El que siguió el camino del Oeste fue el primer Hopi. El que se trasladó al este fue llamado el Verdadero Hermano Blanco...".

El tercer mundo, fue destruido por el agua, lo que corresponde al diluvio - universal - que asoló Arizona hace unos 12.000 años, con motivo de la fusión del hielo al finalizar el período glacial precedente.

"Una vez establecidos en sus tierras, guiadas por la estrella azul Kachina, se les encomendó que aguardaran la llegada del Verdadero Hermano Blanco. Entonces llegaron los españoles, y los Hopi preguntaron: ¿Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco? Pero los españoles replicaron: ¿Dónde está el oro, dónde está el hierro amarillo?, y los Hopi supieron que no lo eran. Cuando llegaron los demás europeos, los Hopi preguntaron: ¿Sois vosotros el Verdadero Hermano Blanco?, Pero aquellas gentes sólo deseaban ir a California, y respondieron: allí es donde está el oro. Nos vamos a California".

Los Hopi tienen lápidas de piedra. En ellas hay inscripciones alusivas a todo cuanto ocurrirá después de la próxima depuración. Esas lápidas anunciaron a los Hopi que primero llegarían gentes acompañadas de extraños animales tirando de cajas (vagonetas) y que más tarde las cajas se moverían por sí solas (trenes y automóviles). Les dijeron también que se extendería un hilo plateado a través de la tierra: la carretera 66.

Leyeron también que verían telas de araña en el cielo a través de los cuales la gente podría hablar (líneas telefónicas), y que llegaría el momento en que el águila caminaría sobre la luna. Cuando el astronauta americano Neil Amstrong bajó de su nave espacial.

Averiguaron así mismo que llegaría la hora en que dos potencias sacudirían la Tierra por dos veces. El símbolo de una de ellas sería el Sol naciente (Japón), y el de la otra sería el signo de las cuatro direcciones (Alemania). Durante la Primera Guerra Mundial, los alemanes usaron la cruz de Malta como insignia propia; en la segunda, adoptaron la esvástica (invertida), ambos símbolos de las cuatro direcciones.

Se dijo a los Hopi que en el transcurso de este gran conflicto, una potencia vertería una calabaza de cenizas desde el cielo, que haría hervir los ríos y mataría los peces. Se trataba de la bomba atómica.

También se dijo al pueblo Hopi que viajaría a un lugar donde se reuniríantodas las naciones del mundo y trataría de hablarles para convencerlas de que volvieran a las costumbres sagradas. Representantes Hopi fueron cuatro veces al edificio de las naciones Unidas... no les fue permitido dirigirse a toda la Asamblea General. Las profecías habían advertido que si esto ocurría, la hora de la depuración sería inminente. De modo que los Hopi regresaron a sus tierras.

La cuarta depuración se produciría de dos maneras. Una forma supondría la acción de los cuatro elementos. Esto implica que asistiríamos a grandes inundaciones en muchos lugares, los vientos más intensos que hubiésemos visto jamás, temblores de tierra y erupciones volcánicas. Veríamos como la tierra, el agua, el fuego y el aire participan en el proceso de depuración....

La otra forma en que se llevaría a cabo la depuración tendría como protagonista a un pueblo de piel rojiza. Un día llegaría a esta tierra y la conquistarían. Se advirtió a los Hopi que, si esto sucedía, no debían salir de sus casas porque habría una sustancia en el aire que los mataría.

"... se dijo a los Hopi que, después de la purificación, los supervivientes quizá conservarían la misma religión que tenían; o tal vez buscaran una nueva, o incluso podrían haber evolucionado hasta tal punto, que ya no necesitarían religión

alguna...".

Por último recordaremos parte de la profecía HOPI de LA ESTRELLA AZUL KACHINA ( Sirio)"Cuando la Estrella Azul Kachina haga su aparición en los cielos, el Quinto Mundo emergerá. Ese será el día de la Purificación. Eso sucederá cuando Saquasohuh, (Estrella Azul) Kachina baile en la plaza y remueva su máscara"..."La Tercera Guerra Mundial será iniciada por aquellas personas que primero revelaron la luz (la divina sabiduría) en el viejo mundo conocido (India, China, Naciones Islámicas, y Africa). 

Gran parte de Los Estados Unidos sucumbirán, tanto la tierra y la gente que habita en ellos, por medio de "bolas de cenizas" que caerán en la tierra haciendo hervir los rios e incendiarán la tierra, donde no crecerán plantas por muchos años y causarán enfermedades que ninguna medicina podrá curar." ..."Solo la gente materialista es la que busca construir refugios.

 Aquellos que tengan paz en sus corazones ya están en el gran refugio de la vida. No existe el refugio para la maldad. Aquellos que no tomen parte en el intento por dividir al mundo ya sea por cualquier motivo, raza o religión, están preparados para la vida en el nuevo mundo que se avecina, ya sean ellos negros, blacos, rojos, o amarillos. Todos son uno, todos somos hermanos"

El Pillan y El Sacrificio De Licarayen

Para los huilliches no hay nada más perverso que el demonio Pillán.

Odia a los seres humanos. Desde el Peri Pillán los espía incesantemente porque no puede soportar verlos felices, gozando de una vida que, como ente maligno, el jamás podría tener. Corroído por el odio, habita las tinieblas en la soledad más espantosa.

Así las cosas, refiere la leyenda que en una apacible aldea huilliche vivía Licarayén, la hija del cacique. Y ella no era solo la más hermosa por fuera, sino también lo era por dentro; y todos la amaban por su gran bondad.

La joven estaba lista para casarse con Quiltralpique, joven gallardo y noble que había ganado su corazón. Esperaban para ello que la luna les diera la señal propicia.

El pueblo se aprestaba para la feliz boda. Según la machi, nacerían de ambos hijos buenos y hermosos que como ellos traerían bendiciones a todos.

Sin embargo, el ojo del Pillán se posó en aquella región y al punto descargó sobre ella toda suerte de calamidades: el volcán comenzó a expulsar fuego y lava por todos lados, arrasando sembradíos, bestias, rucas y gentes: el mar se salió de madre, la tierra tembló con violencia. La peste se ensañó con los que habían logrado escapar con vida. Entre estos últimos el cacique, si hija y su prometido.

En vano todos elevaban sus clamores en ritos y machitunes y parecía que la raza huilliche desaparecía de la faz de la tierra.Entonces se presentó ante ellos un anciano quien les dijo que lo que había que hacer para derrotar al Pillán era sacrificar a la doncella mas hermosa, pura y buena de la región, arrancándole el corazón del pecho y depositándolo en la cima del cerro más elevado.

Pronto los huilliches descubrieron que ¡La única doncella que reunía todas estas cualidades era Licarayén!De nuevo la princesita demostró su grandeza de espíritu: si la paz y el bienestar de su pueblo dependían de ella, ella ofrendaba su vida con alegría.

Y así, le fue preparado un lecho donde se tendió plácidamente y pidió que

Quitralpique fuese quien le arrancara el corazón.

Este traspasó con su lanza el pecho de su bien amada y después su propio pecho, para seguir así unidos en la muerte.

El anciano, seguido por el pueblo, depositó el corazon envuelto en una rama de canelo, sobre la cima del cerro más alto.

Surgió entonces en el aire un cóndor gigantesco que, cogiéndolo entre sus garras y elevándose raudo, lo dejó caer por la boca del volcán que ahora se llama Osorno y que, en aquel entonces, se le conocía como Peripillán.

Al instante, las hojas de canelo se convirtieron en copos de nieve, y una tupida nevazón los cubrió totalmente. Luego, tras derretirse en parte la nieve, nacieron los lagos Llanquihue, Todos los Santos, Chapo y Reloncaví.

El anciano forastero aconsejó a los huilliches guardar las tradiciones de su raza, trabajar y no caer en vicios ni odios. Así estarían a salvo de las garras del Pillán quien, aunque vencido, espera la ocasión para vengarse de su encierro del cual, de tanto en tanto, intenta liberarse provocando temblores intensos.

Leyenda De Chonta y Pila

Las abuelas indias de una tribu del Ecuador cuentan de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. Por esas tierras y montes hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias causan inundaciones, sus cumbres se elevan dando estirones hacia el cielo, de manera que parece una isla que nunca se sumerge. 

Y fue a esta montaña a la que subieron los dos hermanos, niña y niño, cuando el gran diluvio desbordó mares y ríos. Sus nombres se olvidaron, pero podemos llamarlos Chonta y Pila. Cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra, Chonta tomó de la mano a Pila y corrieron hacia la cumbre salvadora que los libró de ahogarse. Toda la montaña temblaba a cada estirón de su mole y los niños tuvieron que quedarse agarrados a las raíces y a las rocas para no rodar hasta los abismos. 

En cuanto pasó la lluvia, Chonta y Pila se asomaron a mirar los valles y vieron que todo estaba cubierto de agua. No podían bajar al lugar donde estuvo su cabaña; recorrieron la cumbre y encontraron una caverna que les serviría como refugio. Salieron a buscar algo que comer, pero sólo hallaron unas hierbas duras y raíces. - ¡Ay! -lloró Pila-, ¡me duelen las tripas de hambre! - A mí me gustaría tener una cabeza de plátanos y un ananá jugoso -suspiró Chonta. Corrían entre las rocas levantando piedras para hallar algún bicho, pero en la noche estaban tan hambrientos como al alba. 

Una tarde, al caer el sol, llegaron a la caverna sin aliento ya para seguir viviendo. Entonces la niña vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas, frutas, carnes, mazorcas de maíz y todo lo que habían soñado comer durante tantos días. - ¡Mira!, ¿quién habrá traído esta deliciosa comida?- gritó Pila. - No lo sé- contestó Chonta. Y se abalanzó sobre los manjares sin hacer preguntas. Pila hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se pusieron a dormir. En sueños oyeron gritos y risas de los guacamayos, esos grandes loros que habitan en las oscuras selvas de los valles. Al despertar, no tuvieron necesidad de recorrer los montes, porque los misteriosos seres continuaron llevándoles comida día a día. 

Nunca alcanzaban a verlos; acudían sólo cuando los niños dormían o se alejaban de la caverna. Sintieron una gran curiosidad de saber quiénes eran los que con tanta generosidad los alimentaban; la curiosidad fue creciendo, sobre todo porque ya no tenían mucho que hacer, sino contemplar los valles convertidos en lagos y jugar. - Escondámonos cerca, entre las rocas- sugirió Chonta. - Así sabremos quiénes son- dijo Pila. Antes del amanecer ambos se escondieron junto a la caverna. Estaban nerviosos e impacientes. Pasaron las horas, el sol empezó a calentar las rocas y, con el calorcito, a los niños les dio sueño. De pronto, algo que sobresaltó a Pila y a Chonta tembló en el aire como un arco iris. Al poco rato oyeron un fuerte aleteo y sonoros gritos. 

Se asomaron con cuidado y vieron unos grandes guacamayos los mismos que habitaban en las selvas, cerca de su antigua cabaña. Sin embargo, su aspecto era diferente, sus plumas de radiantes colores no relucían. Entonces se dieron cuenta de que los loros venían disfrazados con delantales y gorros de cocineros, lo que a los niños les pareció extraordinariamente cómico. Les dio tanta risa que no pudieron seguir escondidos. - Mira, Chonta, son loros disfrazados- se burló Pila. - ¡Ja, ja, ja!, ¡mira cómo las plumas les asoman por debajo de los delantales y de los gorros! -gritó Chonta, sujetándose la barriga de risa. Los loros se enojaron al oír las burlas. 

No les gustó tampoco haber sido descubiertos. Con las plumas erizadas y los ojos chispeantes volaron lejos, llevándose la comida. Los niños rieron largo rato; pero al ver que los guacamayos no regresaban y que luego pasaron los días sin que les trajeran alimentos, comprendieron su imprudencia y su ingratitud. - Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestros amigos -gimió Pila. - Tal vez si les pedimos perdón, los hermosos guacamayos vuelvan a salvarnos- razonó Chonta. 

Con sus últimas fuerzas, gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a sus bienhechores por haberlos espiado y por burlarse de sus disfraces. Al día siguiente, con gran rumor de plumas, los guacamayos regresaron; esta vez no llevaban vestimentas sino que lucían su maravilloso colorido. Los niños crecieron y engordaron con la buena alimentación y con la alegría de tener tan graciosos amigos. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles; y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos, las lagunas y los mares; la tierra se secaba y surgían las selvas. Un día Pila y Chonta decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña, pero no querían perder a los loros, no sólo porque los habían alimentado, sino porque eran unos pájaros muy bellos. 

Sus parloteos, sus cantos y sus vuelos luminosos eran una compañía reconfortante. - Guardemos uno para nosotros- resolvió Pila, convertida en una muchacha-. Así no tendré tanto que trabajar cocinando. Cuando los guacamayos vinieron como siempre, con los alimentos, entre los dos hermanos apresaron a uno de ellos y le recortaron las alas para que no pudiera volar. - Perdónanos por hacerte esto, amigo, pero no queremos perderte al bajar al valle - le explicaron. Lo llevaron consigo montaña abajo, amarrado de una pata. Pero estas aves nunca abandonan a uno de los suyos, así que toda la bandada siguió a los muchachos hasta el sitio donde antes vivieran. 

En el valle los guacamayos se transformaron en seres humanos, en muchachas y muchachos alegres y hermosos: sus ojos brillaban y sus cabelleras tenían reflejos multicolores. Pasó el tiempo. Pila y Chonta se casaron con aquellos seres de extraña belleza, llenos de buena voluntad. Según la leyenda, este es el origen de una raza indígena ecuatoriana. Las abuelas de las tribus concluyen así la historia: "Aquellos loros misteriosos fueron dioses de las antiguas selvas y sus virtudes y poderes benéficos se transmitieron a sus descendientes".

miércoles, 7 de marzo de 2018

Los Aluxe

Por las noches, cuanto todos duermen, ellos dejan sus escondites y recorren los campos; son seres de estatura baja, niños, pequeños, pequeñitos, que suben, bajan, tiran piedras, hacen maldades, se roban el fuego y molestan con sus pisadas y juegos. 

Cuando el humano despierta y trata de salir, ellos se alejan, unas veces por pares, otras en tropel. Pero cuando el fuego es vivo y chispea, ellos le forman rueda y bailan en su derredor; un pequeño ruido les hace huir y esconderse, para salir luego y alborotar más. No son seres malos. Si se les trata bien, corresponden. 

Alejan los malos vientos y persiguen las plagas. Si se les trata mal, tratan mal, y la milpa no da nada, pues por las noche roban la semilla que se esparce de día, o bailan sobre las matitas que comienzan a salir. Nosotros les queremos bien y le regalamos con comida y cigarrillos. Duendecillos malévolos que vagan por los bosques y que suelen penetrar en las casas de los campesinos por las noches. 

Entre sus travesuras están: sacudir las hamacas de los durmientes para despertarlos y lanzar piedras y maltratar a los perros. Provocan fuertes calenturas y vómitos en las personas con sólo pasarles la mano suavemente por la cara. Sólo se compadecen de quienes les regalan comida o les hacen ofrendas. 

En compensación, los protegen, y cuidan de sus casas y sus milpas. A quienes atrapen robando los frutos de los huertos ajenos le propinarán una paliza y, por último, acabarán pegando en los gajos los frutos arrancados por el ladrón. Los aluxes nunca duermen o, si lo hacen, duermen con los ojos abiertos.

Los Colosos De Tierra Del Fuego

Kenós un enorme coloso de treinta y ocho metros, pisó por primera vez el planeta cuando la tierra era tan joven, que sobre ella no existía nada más que una gran, inmensa y desolada pampa. Temaukel, su padre, y padre de todo el universo lo envió a dar forma y vida sobre la superficie del mundo. Al tiempo de estar habitando en la soledad, necesitó alguien para compartir y entretenerse, un amigo. 

Miró hacia el cielo; Temaukel escuchó su lamento, dándole entonces la capacidad para crear otros dioses grandes y semejantes a él. Puso manos a la obra, y pronto contó Kenós con tres hermanos gigantes; ellos fueron Cenuque, Cóoj y Taiyín, junto a quienes recorrió de arriba a abajo y de un lado para otro poniendo las montañas donde no existían, las nieves en sus cumbres, los bosques, los animales grandes y pequeños, los que viven de día y los de la noche. Crearon las plantas, entre ellas las que tienen raíces para afirmarse por sí solas y aquellas que cuelgan largas voladoras desde un árbol. 

Todos, cada uno de los seres y cosas que dan vida y forman la tierra fueron establecidas por Kenós, Cenuque, Cóoj y Taiyín. Las largas travesías agotaron el cuerpo de Kenós, quien un día sintiéndose viejo llamó a sus tres compañeros para avisarles que había llegado su tiempo de morir. Les pidió lo acompañaran hacia el Sur, pues mirando al Sur mueren los guerreros. Cuando llegaron al lugar elegido les indicó como debían sepultarlo a tres pisos bajo el suelo mirando a Temaukel. Viendo a sus tres hermanos ancianos y cansados les dijo: -Todas las formas tiene su tiempo, esperen y verán. 

Poco debieron aguardar los colosos, quienes con gran alegría, a las tres semanas vieron a Kenós pararse en sus pies. Era maravilloso ser inmortales y cada cierta cantidad de años volver a ser jóvenes; luego comprenderían algo más sobre la vida y la muerte. Largos siglos vivieron estos gigantes de Tierra del Fuego transformando la enorme pampa original, en el mundo que hoy conocemos con sus infinitos senderos y colores. La tarea estaba tocando a su fin cuando Cóoj el más enérgico y puro, se acercó a Kenós diciéndole: -Amigo, nuevamente ha llegado mi hora del reposo, pero esta vez no deseo volver a renacer. Mi cuerpo está cansado y mi caspi anhela su sitio final junto a Temaukel nuestro creador. 

Lo miró Kenós con tristeza sabiendo que su naturaleza como inmortales no podía aspirar a estar eternamente junto a Temaukel, sino que debía permanecer por toda la eternidad cumpliendo una misión para El, y para las obras de su creación. Le hizo saber a Cóoj que el reposo de su caspi sólo encontraría su lugar definitivo aquí en la tierra o en el espacio cósmico de las estrellas siendo una más entre todas. Nada supo decir Cóoj. Se había equivocado. Más bien, no había comprendido el significado de ser inmortal. Muy triste se retiró a llorar su pena. 

Caminó hacia el este solitario derramando torrentes de lágrimas. Los gruesos goterones que rodaron por sus pómulos cayeron sobre la tierra cubriéndola de agua salada de amargura, agua que no alcanzó a secar el calor del sol. Su llanto anegó profundas quebradas y valles por el oriente, rebasando los límites de las altas cumbres hundiéndolas con su peso. Tanta y tan enorme fue su pena, que cuando se detuvo y miró hacia el oeste pensando en regresar junto a Kenós, su mirada no divisó los territorios caminados en su peregrinar. Las lágrimas formaban enormes lagos los cuales serían llenados posteriormente por el agua de las nieves y glaciares que cubrieron la superficie terrestre con su blanca capa de hielos, cuando el norte se enojó con el sur. Vio Cóoj el resultado de su último trabajo comprendiendo cual era el destino final de su caspi; entonces reclinando su cuerpo, besó por última vez la roca seca y se sumergió...

La Flor Del Lirolay

Este era un rey ciego que tenía tres hijos. Una enfermedad desconocida le había quitado la vista y ningún remedio de cuantos le aplicaron pudo curarlo. Inútilmente habían sido consultados sabios más famosos.

Un día llegó al palacio, desde un país remoto, un viejo mago conocedor de la desventura del soberano. Le observó, y dijo que sólo la flor del lirolay, aplicada a sus ojos, obraría el milagro. La flor del lirolay se abría en tierras muy lejanas y eran tantas y tales las dificultades del viaje y de la búsqueda que resultaba casi imposible conseguirla.

Los tres hijos del rey se ofrecieron para realizar la hazaña. El padre prometió legar la corona del reino al que conquistara la flor del lirolay.

Los tres hermanos partieron juntos. Llegaron a un lugar en el que se abrían tres caminos y se separaron, tomando cada cual por el suyo. Se marcharon con el compromiso de reunirse allí mismo el día en que se cumpliera un año, cualquiera fuese el resultado de la empresa.
Los tres llegaron a las puertas de las tierras de la flor del lirolay, que daban sobre rumbos distintos, y los tres se sometieron, como correspondía a normas idénticas.

Fueron tantas y tan terribles las pruebas exigidas, que ninguno de los dos hermanos mayores la resistió, y regresaron sin haber conseguido la flor.

El menor, que era mucho más valeroso que ellos, y amaba entrañablemente a su padre, mediante continuos sacrificios y con grande riesgo de la vida, consiguió apoderarse de la flor extraordinaria, casi al término del año estipulado.

El día de la cita, los tres hermanos se reunieron en la encrucijada de los tres caminos.
Cuando los hermanos mayores vieron llegar al menor con la flor de lirolay, se sintieron humillados. La conquista no sólo daría al joven fama de héroe, sino que también le aseguraría la corona. La envidia les mordió el corazón y se pusieron de acuerdo para quitarlo de en medio.

Poco antes de llegar al palacio, se apartaron del camino y cavaron un pozo profundo. Allí arrojaron al hermano menor, después de quitarle la flor milagrosa, y lo cubrieron con tierra.
Llegaron los impostores alardeando de su proeza ante el padre ciego, quien recuperó la vista así que pasó por los ojos la flor de lirolay. Pero, su alegría se transformó en nueva pena al saber que su hijo había muerto por su causa en aquella aventura.
De la cabellera del príncipe enterrado brotó un lozano cañaveral.

Al pasar por allí un pastor con su rebaño, le pareció espléndida ocasión para hacerse una flauta y cortó una caña.

Cuando el pastor probó modular en el flamante instrumento un aire de la tierra, la flauta dijo estas palabras:
No me toques, pastorcito,
ni me dejes tocar;
mis hermanos me mataron
por la flor de lirolay.

La fama de la flauta mágica llegó a oídos del Rey que la quiso probar por sí mismo; sopló en la flauta, y oyó estas palabras:
No me toques, padre mío,
ni me dejes tocar;
mis hermanos me mataron
por la flor de lirolay.
Mandó entonces a sus hijos que tocaran la flauta, y esta vez el canto fue así:
No me toquen, hermanitos,
ni me dejen tocar;
porque ustedes me mataron
por la flor de lirolay.

Llevando el pastor al lugar donde había cortado la caña de su flauta, mostró el lozano cañaveral. Cavaron al pie y el príncipe vivió aún, salió desprendiéndose de las raíces.
Descubierta toda la verdad, el Rey condenó a muerte a sus hijos mayores.
El joven príncipe, no sólo los perdonó sino que, con sus ruegos, consiguió que el Rey también los perdonara.

El conquistador de la flor de lirolay fue rey, y su familia y su reino vivieron largos años de paz y de abundancia.

lunes, 5 de marzo de 2018

La Tristeza Del Maya

Desde comienzos de su civilización (hace aproximadamente 3 000 años), los mayas han elaborado cuentos, leyendas y fábulas referidos a personajes míticos, al orden y a las leyes de la naturaleza. 

Resultado de la experiencia individual y colectiva de un pueblo, así como producto de la imaginación, estos relatos nos ayudan a entender una forma de vida y nos permiten la entrada a una de las más misteriosas culturas de la historia.

El relato que aquí presentamos es —hasta donde se sabe— de autor anónimo y corresponde a una fecha indeterminada. 

En cambio, son muy precisas su localización —la península de Yucatán, México— y su procedencia maya. 

Esta fábula se titula La tristeza del maya.
Un día los animales se acercaron a un maya y le dijeron:

—No queremos verte triste, pídenos lo que quieras y lo tendrás.
El maya dijo:
—Quiero ser feliz.

La lechuza respondió:
—¿Quién sabe lo que es la felicidad? Pídenos cosas más humanas.
—Bueno —añadió el hombre—, quiero tener buena vista.

El zopilote le dijo:
—Tendrás la mía.
—Quiero ser fuerte.

El jaguar le dijo:
—Serás fuerte como yo.
—Quiero caminar sin cansarme.

El venado le dijo:
—Te daré mis piernas.
—Quiero adivinar la llegada de las lluvias.

El ruiseñor le dijo:
—Te avisaré con mi canto.
—Quiero ser astuto.

El zorro le dijo:
—Te enseñaré a serlo.
—Quiero trepar a los árboles.

La ardilla le dijo:
—Te daré mis uñas.
—Quiero conocer las plantas medicinales.

La serpiente le dijo:
—¡Ah, esa es cosa mía porque yo conozco todas las plantas! Te las marcaré en el campo.
Y al oír esto último, el maya se alejó.

Entonces la lechuza dijo a los animales:
—El hombre ahora sabe más cosas y puede hacer más cosas, pero siempre estará triste.
Y la chachalaca se puso a gritar: —¡Pobres animales! ¡Pobres animales!

El Dueño De La Luz

En un principio la gente vivía en la oscuridad. Los warao buscaban alimento en tinieblas y sólo se alumbraban con candela que sacaban de la madera. En ese entonces, no existía el día ni la noche.Un hombre que tenía dos hijas supo un día que había un joven dueño de la luz. Llamó entonces a su hija mayor y le dijo:-Ve donde está el joven dueño de la luz y me la traes.Ella tomó su mapire y partió. Pero encontró muchos caminos por donde iba, y tomó el que la llevó a la casa del venado. Allí conoció al venado y se entretuvo jugando con él.

Luego regresó donde su padre, pero no traía la luz. Entonces el padre resolvió enviar a la hija menor:-Ve donde está el joven dueño de la luz y me la traes.La muchacha tomó el buen camino y después de mucho andar, llegó a la casa del dueño de la luz.Vengo a conocerte -le dijo, a estar contigo y a obtener la luz para mi padre.Y el dueño de la luz le contestó:-Te esperaba. Ahora que llegaste, vivirás conmigo.El joven tomó una cajita hecha de juncos, que tenía a su lado, y con mucho cuidado, la abrió. 

La luz iluminó sus brazos y sus dientes blancos. Y también el pelo y los ojos negros de la muchacha.Así, ella descubrió la luz, y el joven, después de mostrársela, la guardó.Todos los días, el dueño de la luz la sacaba de su caja y hacía la claridad para divertirse con la muchacha.Así pasó el tiempo. Jugaban con la luz y se divertían. Por fin, la muchacha recordó que tenía que volver con su padre y llevarle la luz que había venido a buscar.

El dueño de la luz, que ya era su amigo, se la regaló:-Toma la luz. Así podrás verlo todo.La muchacha regresó donde su padre y le entregó la luz encerrada en el torotoro. El padre tomó la caja, la abrió y la colgó en uno de los t:roncos que sostenían el palafito. Los rayos de luz iluminaron el agua del río, las hojas de los mangles y los frutos del merey.Al saberse en los distintos pueblos del Delta del Orinoco que existía una familia que tenía la luz, comenzaron a venir los warao a conocerla. 

Llegaron en sus curiaras desde el caño Araguabisi, del caño Mánamo y del caño Amacuro. Curiaras y más curiaras llenas de gente y más gente.Llegó un momento en que el palafito no podía ya soportar el peso de tanta gente maravillada con la luz. Y nadie se marchaba porque no querían seguir viviendo a oscuras, porque con la claridad la vida era más agradable.Por fin, el padre de las muchachas no pudo soportar más a tanta gente dentro y fuera de su casa.-Voy a acabar con esto -dijo- Si todos quieren la luz, allá va.`Y de un fuerte manotazo, rompió la caja y lanzó la luz al cielo. 

El cuerpo de la luz voló hacia el Este y la caja hacia el Oeste. Del cuerpo de la luz se hizo el sol. Y de la caja de juncos en que la guardaban, surgió la luna.De un lado quedó el sol y del otro, la luna.Pero como todavía llevaban la fuerza del brazo que los había lanzado, el sol y la luna marchaban muy rápido. El día y la noche eran muy cortos, y amanecía y oscurecía a cada rato.Entonces el padre le dijo a su hija menor:-Tráeme una pequeña tortuguita.Y cuando la tuvo en sus manos, esperó a que el sol estuviera sobre su cabeza y se lo lanzó, diciéndole:- Toma esta tortuguita. 

Es tuya, te la regalo. Espérala antes de dejar pasar a la luna. Desde ese momento, el sol se puso a esperar al morrocoycito. Y al otro día, cuando amaneció, el sol iba poco a poco, como el morrocoy, como anda hoy en día, alumbrando hasta que llega la noche.

Nightmarchers Espiritus Guerreros De Hawaii

Son los fantasmas de los antiguos guerreros caídos en batalla de la mitología hawaiana. Se dice que los  huaka'i pō o en las noches de Kane, Ku, Lono o en las de Kanaloa salen de sus lugares de entierro para marchar hacia antiguas batallas o a otros lugares sagrados.  

Marchan al atardecer y justo antes de que salga el sol. Se cree que rondan sitios muy específicos y pueden ser reconocidos por los cantos que entonan en la distancia. Aunque hay algunos reportes de marchas durante el día, estos aparecidos tienden a ser más activos durante la noche; en especial cuando la luna llena brilla en lo alto del cielo. 

Quienes los han visto, dicen que flotan a unos centímetros sobre el suelo y que aún así dejan huellas de sus pisadas en los caminos por donde pasan. Estas almas inquietas tal vez están buscando recuperar el territorio legítimo perdido en combate, repetir una batalla perdida, o vengar sus  propias muertes.  Algunos afirman  que están buscando una entrada al mundo de los muertos.

 Aparecen como feroces guerreros camino a una batalla, llevando cascos y capas elegantes, armas antiguas y tocando fuertes tambores de piel. Cualquiera que los vea morirá a menos que un pariente vaya dentro de sus filas. Dicen que si te acuestas boca abajo en el suelo no te verán. Cuentan que poniendo hojas de la planta "tí" cerca de casa ahuyentará a los espíritus. Afirman que guardarles respeto puede traer suerte favorable.

sábado, 3 de marzo de 2018

MictecacihuatI La Señora De La Muerte

Perteneciente al Panteón Mexicano, era conocida como "La Señora de la Muerte". Vivía junto a su marido.

Mictlantecuhtli en Mictlan el último nivel del Inframundo, desde donde vigilaba las almas de los muertos. Presidía los festivales aztecas en honor a los muertos. La llamaban la "Dama de la Muerte" debido a que se creía que había muerto al nacer. 

En la cosmovisión de estos pueblos y de su cultura, había un concepto diferente sobre la muerte que la que trajeron los invasores con sus creencias monoteístas que les inculcaba una carga moral con su visión del mundo reducida a cielo-infierno.Para estas culturas ancestrales la muerte era algo mucho más cercano, no era tan temida,  representaba el fin de un ciclo y el principio de otro. Para los mexicanos el Universo está dividido en 13 estratos superiores, la tierra que habitamos y 9 niveles inferiores. 

El lugar donde el difunto iba, su última morada,  no iba unido a su comportamiento en vida sino más bien a la manera en que se fallecía. Mictecacihuatl es la Mujer que reina entre los muertos, ella es la recompensa que espera al final de un tortuoso camino. 

Esta reina del inframundo suele aparecer representada como una diosa descarnada con una cabeza de calavera, con los pechos expuestos y con numerosos pliegues en su abdomen que representan sus múltiples partos. En otras representaciones aparece con la mandíbula abierta dando vida a un guerrero que sale desde sus entrañas y a través de su cuello, ella simboliza el principio y el fin, la polaridad la vida y la muerte. 

Cuenta un mito azteca que esta diosa fue sacrificada de bebé, antes de conocer los placeres y perversiones de la vida terrenal y es esta tragedia la que la legitima como la reina de los Muertos, es pura, es poder, es magia y es sabiduría. Su número es el nueve, ya que ella habita en ese nivel. Un espíritu para poder llegar al reino de Mictlán tenía que pasar por nueve pruebas y con ayuda de Xolotl pasar los ocho niveles y llegar hasta el nueve donde ella aguardaba.

 Su punto cardinal es el norte ya que en esa dirección se encuentra Mictlán. Su festividad se realizaba a principios del mes nueve del calendario azteca, alrededor del mes de agosto. Sus animales asociados son el murciélago(tzinacantli), la araña (tocatl) y el búho (tecolotl). Todas las ofrendas con las que el muerto era enterrado, serían entregadas a los reyes del inframundo.

 "Soy la Dama, la que cuidará de tus huesos, tu polvo, tus restos estelares. Soy la dama de la noche, de las estrellas, la dama negra que cuidará de su rey. Soy aquella que permitirá la entrada de los que pasen por mis mundos. SOY ELLA SOY MICTECACIHUAT

Xochitonal El Custodio Del Acceso Al Inframundo

En la mitología mexicana era una gigantesca iguana que estaba sumergida en las aguas negras del Apanuiayo , uno de los lugares por donde tenían que pasar los muertos para llegar a Mictlán . 

El dios morador de la entrada del infierno el dios que cuida la entrada del inframundo, con el cual las almas de los muertos que perdían la vida naturalmente debían de pasar antes de ver al señor de los muertos.  

Era un dios con atributos de caimán, compuesto por huesos, encargado de vigilar el paso por el Apanhuiayo, lago de agua negra que representaba el séptimo obstáculo que el alma debía superar en su viaje hacía su descanso definitivo. 

La mitología nahuatl señala que el alma  ("tonalli") de aquellos que morían de muerte natural debían eludirlo o vencerlo para poder arribar a las orillas del Cjicumahuapán donde se encontraría con el Señor de los Muertos Mictlantecuhtli y en su presencia moriría definitivamente.  

Apanohuayán era la región donde se encontraba la desembocadura del río Apanohuacalhuia, una masa acuática de aguas negras donde habitaba Xochitónal, y que el muerto ya sin corazón, se debatía por largo rato en las aguas negras para salir y no ser devorado por esa criatura; pero, ahí no acabarían sus penas, pues el difunto tendría que atravesar un extenso valle lleno de nueve hondos ríos, los nueve ríos adyacentes del ancho río Apanohuacalhuia, los ríos de los nueve estados de la conciencia.

Kisin El Gobernante Del Mundo Subterraneo

Es un antiguo dios Maya de la muerte, asociado con la putrefacción. Dios de la muerte , gobernante de la tierra subterránea. Personaje mitológico de la etnia lacandón. Asociado con la putrefacción Y asociado también con el búho, ya que los antiguos mayas conectaron el búho con las cuevas (Xibalbá el inframundo, era subterráneo), la noche y la muerte. 

A Kisín el hediondo los antiguos mayas lo imaginaban como un esqueleto con los ojos colgantes. A veces representaban a Kisin como un esqueleto en movimiento como bailando , a veces con manchas grandes sostiendo algo que se asemeja a un cigarrillo encendido. Otras veces Kisin aparece como una figura hinchada cuyo pecho tiene llagas y cuya piel en general tiene puntos oscuros y dentados. 

El infierno regido por Kisín es en realidad una especie de purgatorio para la mayoría de las personas que mueren: sin embargo las mujeres que mueren en el parto o los soldados muertos en batalla no deben pasar por allí, y en cambio los suicidas quedan relegados a permanecer allí por toda la eternidad. 

Para los lacandones es un personaje iracundo, que patea la base de la gran ceiba cuando está de mal humor, provocando seísmos, por lo que también es considerado el Dios de los terremotos. 

jueves, 1 de marzo de 2018

Anamelech

En demonología cristiana, Anamelech es una diosa asiria.

Más tarde reivindicado por fuentes cristianas a ser un demonio adorado junto Adramelech, el dios del sol. Ella toma la forma de una codorniz.

Ella es una deidad lunar y se dice que ha sido adorado en Sepharvaun, un asirio ciudad. El nombre significa ” Anu es el rey. ”

Casi todos los libros prohibidos y grimorios medievales coinciden en afirmar que Anamelech es un demonio oscuro y un siniestro portador de malas noticias.

Lo cierto es que Anamelech fue secretamente venerado en por la facción heterodoxa de la comunidad sefardí; e incluso se cuenta que los hebreos españoles se lo llevaron consigo tras la expulsión de la península, y que aún hoy funciona como símbolo del destino infausto y de la injusticia y el dolor que supone todo exilio.

Adramelech significa rey magnifico y Anamelech rey humano y bueno y también significa divinidad de los rebaños por lo que era considerado como el protector del ganado mayor.

Anamelech también es asociado con las manzanas de oro del jardín de las Hespérides, hijas de Atlas y de Hesperis, también conocidas como las Atlantides, sus nombres eran Egle, Eritehia, Hesperia y Aretusa. Encargadas de guardar dichas manzanas, creadas por Gaia, para celebrar el matrimonio entre Hera y Zeus. Las hespérides anunciaban con sus rayos dorados el final del día y el comienzo de la noche. Con sus cantos al igual que las sirenas enloquecían a los hombres. De dicho jardín Eris, la diosa del conflicto, robó la manzana de la discordia causante de la guerra de Troya. De su jugoso fruto del cual velaban las diosas del poniente, solo podía saborearse en sueños.

Lo que dice la Biblia

En la demonología cristiana, Anamelech es un demonio adorado junto Adramelech, el dios del sol.

Ella toma la forma de una codorniz.

Ella es una deidad lunar.

El nombre significa “Anu es el rey.” Anamelech tiene como compañero a Adramelech presidente del alto consejo de los diablos, intendente del guardarropa de Satán.

Se le representa bajo forma de mula con torso humano y cola de pavo real.

Deidades de la Sefarvaim, un pueblo que se establecieron en Samaria, en lugar de los israelitas que fueron expulsados más allá del Éufrates.

Se le consideraba el Dios Sol y se quemaban niños en sus altares, en honor a esta Deidad.

De acuerdo a otros textos, Adramelech, en la jerarquía infernal, le corresponde el octavo sitio en los diez Sephitots malignos del Árbol de la vida.

Es el canciller de las regiones infernales, encargado del vestuario del Rey Demonio, y el presidente del Consejo Superior de los Diablos.

Anamelech deidad lunar, Adramelech deidad solar.

Marquesa Anamelech es la hermana gemela de Adramelech marqués y un demonio de segundo nivel. Un amigo íntimo de la duquesa de Astarté, incluso antes de la caída era un Serafín de alto nivel y un ángel Astral. Después de la caída se mantiene esta característica, convirtiéndose en el Demonio de la Luna y para mantener el control sobre el Planeta, astrológicamente sobre la humanidad y la física de las mareas. Ella también tiene capacidades adivinatorias, siendo capaz de previendo el futuro, en particular los trágicos acontecimientos y malas noticias, y la proyección de sus visiones en la mente de otras personas: ella predijo que Astarté sería sustituido por María, una simple mortal, como la Reina de los Cielos, lo que lleva a su ex jefe de rebelarse y convertirse en un Ángel Caído.

Por otra parte, muy parecido a la Luna misma, ella sigue siendo capaz de utilizar los poderes elementales de luz, pero sólo en presencia de su hermano, con la intensidad cambiando de acuerdo a su posición.

Ella es casi el opuesto complementario de su hermano, es más bien tranquila y reservada su hermano arrogante y extravagante, a pesar de que ella es parte de la comitiva del Emperador Lucifer no le gusta a la vanagloria, prefiriendo actuar de una manera más sutil de manipulación. Es un demonio nocturno, ella no está muy involucrada con el mundo terrestre y prefiere vivir en el Pandemónium, sin preocuparse por la humanidad más de lo que su esencia astral le obliga a la espera de la Guerra Celestial, para comenzar con el fin de recuperar su antigua posición en la noche cielo. Su obra sólo es famosa en el mundo sublunar tomó parte en la trama de asesinato Primer Marqués del Leviatán, proyectando una visión falsa en la mente de Caín para exacerbar su envidia de Abel y dar rienda suelta a su instinto violento, y posteriormente lo atormenta hasta la locura con las visiones fantasmales.

Pero los asirios bajo estos nombres creían adorar al sol y la luna ó á dos antiguos reyes del país. En cualquiera de los casos  Anamelech, fue asociada con los Anunnas por el significado de su nombre homenajeando al dios sumerio An(u).

La Muerte De Salomón y La División De Israel

Después de la muerte de Salomòn, Israel se dividiò en dos reinos: Al norte el reino de Israel y al sur el reino de Judà. ¿que hicieron los sacerdotes del nuevo reino de Israel? Empezaron a escribir su propia ley que conservaba los hechos històricos principales pero con su propio toque polìtico/religioso.

Se pusieron en vigencia dos escrituras: Las del reino de Israel y las del reino de Judà. Pero tanto una escritura como la otra, comprendian solamente los libros: Gènesis y Èxodo. ¿Por què sòlo dos libros? Porque los restantes libros que forman el Pentateuco: Levìtico, Nùmeros y Deuteronomio fueron posteriores a las escrituras de los reinos de Judà e Israel.

LEVÌTICO fue escrito por los sacerdotes de tiempos del Rey Ezequìas, en la reforma religiosa que se efectùo en tiempos de este rey, en el siglo 7 A.C.
NÙMEROS tambièn fue escrito en ese mismo perìodo, sufriendo algunas “intervenciones” posteriores.
DEUTERONOMIO, el màs grande “fraude piadoso” que conoce la historia religiosa de la humanidad, y que segùn la Biblia, fue “encontrado” en el templo durante el reinado del rey Josìas, (699/668 A.C.), durante otra reforma religiosa que se llevò a cabo durante este reinado.
Desde los años 1.700 de nuestra era se sabe que el Deuteronomio fue escrito por el profeta Jeremìas. Hoy por hoy, todos los eruditos bìblicos concuerdan en eso.

Pero el reino de Israel desapareciò conquistado por los asirios, y el pueblo llevado en cautiverio, pero en cautiverio continuaron con su religiòn y la aceptaciòn de su propia escritura.

Tambièn el reino de Judà fue conquistado por los babilonios, y su pueblo llevado en cautiverio, y siguiendo en ese cautiverio con sus creencias religiosas y la aceptaciòn de sus escrituras.

Terminado el cautiverio de los de Judà, y de regreso al reino por obra y gracia del Ciro de Persia, conquistador de Babilonia, este retorno es aprovechado por los israelitas que ya no tenìan reino, para vivir en Judà. Este reino contaba ahora con habitantes que creìan y aceptaban dos escrituras diferentes: La del reino de Israel, y la del reino de Judà.
Esto creò problemas de antagonismo religioso dentro de Judà.

Los judìos que retornaron del cautiverio de Babilonia, venìan liderizados por el sacerdote Esdras que se encuentra con dos escrituras y las consecuentes divergencias que esto producìa.
Esdras decidiò terminar con el problema y editò una escritura en que los hechos màs relevantes de ellas fueron incluìdos para que todos se sintieran felices y terminara la discordia por el antagonismo religioso.
Esdras es el editor del Pentateuco tal como lo conocemos en nuestros dìas. Al hacer la complaciente escritura para hacer felices a judìos e israelitas, cayò en errores que han vuelto confusos ciertos relatos del Pentateuco al reunir dos relatos en uno solo. Y en oportunidades, hasta tres relatos de un mismo hecho en uno solo.
Los eruditos bìblicos descubrieron estos relatos reunidos en uno solo, los separaron de manera tal, que un relato confuso y contradictorio resulta màs claro y màs fàcil de comprender al leer las dos versiones por separado. Uno de estos casos entre muchos otros, es el relato del Diluvio.

Al hacer la ediciòn del Pentateuco tal como lo conocemos hoy, Esdras no resistiò la tentaciòn de hacer sus propias intervenciones, a las que se sumaron otras posteriores a la muerte de Esdras.

Todo el Pentateuco, desde la creaciòn en Gènesis, hasta la muerte de Moisès en el Deuteronomio, no tuvo una sola palabra escrita por Moisès porque el hebreo escrito fue posterior a su muerte. Por lo tanto, es un fraude descarado decir: El libro tal o cual fue escrito por Moisès.
Todo el Pentateuco fue escrito por sacerdotes, unos con la tendencia aarònida y otros con la tendencia musita.

Enki En La Tierra De Los Muertos

Los seres conocidos por sus criaturas como “dioses” nunca pueden considerarse “muertos”. Esto se debe a que siempre inculcaban una dependencia de ellos para algún tipo de salvación, de modo que si se consideraba que habían dejado de existir, su gente seria abandonada su suerte.

El proceso continúa aun hoy: la matriz humana es engendrada con el complejo religioso que le permite vivir con tranquilidad, mientras realmente lo encadena a una limitación extrema.
Pero los dioses desaparecen de algún modo.

En el caso de Enki-EA, encontraremos que hay una tablilla sumeria que describe su desaparición metafórica.

En su libro Anton Parks sostiene firmemente la analogía que une a los personajes de Enki y Osiris, y utiliza esta analogía para “decodificar” esta tablilla sumeria con la ayuda de la doctrina funeraria egipcia.

También hace hincapié en que Enki-Osiris no fue realmente asesinado en Kalam (Sumer) (por lo cual el suceso no se describe generalmente en las tablillas de Mesopotamia), sino en Kemet (Egipto).

Anton Parks también sigue las huellas de Ereškigal, la hermana de Enki (citada en las tablillas de Mesopotamia), y de su hermana menor Ninanna (Inanna). Sus sombras entrelazadas nos llevan a las profundidades bajo la meseta de Giza.

En sus respectivos templos, Enki y Osiris eran objeto de cultos místicos relativos a la estabilidad del alma y a la resurrección. Los sacerdotes utilizaban artilugios para producir la ilusión de que vivían eternamente.

Los ritos funerarios eran numerosos en Egipto, porque la muerte allí no fue difamada como sucedió en Mesopotamia. El difunto objeto del ritual, imagen de Osiris y Horus, trascendía la muerte para perpetuar el mito de Osiris y reequilibrar el universo. La muerte no era sino un estado que servia para la transmutación del alma.

Sin embargo, en Mesopotamia, la muerte era terriblemente temida. Mencionarla abiertamente podría provocarla. Y por eso los sumerios preferían utilizar frases como: “el / ella se ha ido a su destino” o “su destino se ha apoderado de el / ella”.

Anton Parks en su libro declara que esta diferencia esta relacionada con el hecho de que Egipto estuvo mas inspirado por las fuerzas llamadas “de la luz” (Osiris-Enki / Kadištu), mientras que Mesopotamia estuvo bajo la influencia de las fuerzas asociadas con la “oscuridad” (Seth-Enlil / Anunnaki).

La frontera entre Egipto y Mesopotamia es una inmensa llanura desértica, conocida por los sumerios como Edin. Estaba bajo la soberanía de Seth-Enlil, el Gran Šatam (administrador territorial). Seth (Šeteš), el mitológico dios egipcio de los desiertos, habitaba en la tierra roja, el desierto y la tierra extranjera conocida como “Dešeret” (Dšr.t”), un término que en el KUR sumerio designa también a “los países en el extranjero”. “Kur” tenia dos significados distintos para los sumerios. En primer lugar, la montaña donde residían
Los “dioses”, inaccesible a los mortales, universal y vivificante. Este seria el dominio primordial, el Kharsag de los Gina’abul-Anunna en las montanas Taurus.

El segundo sentido es el mundo del mas allá, el país de los muertos situado en general bajo la corteza terrestre, entre las aguas primordiales del Abzu y el mundo habitado arriba. Sabemos este caso no parece referirse a la tierra hueca, el Abzu, sino mas bien a la dimensión sutil o frecuencias mas bajas conectadas al inframundo, donde algunos Gina’abul habían establecido su dominio. Este dominio, desconocido para el común de los mortales, generalmente simbolizaba para los sumerios en el reino de los muertos.