Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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martes, 1 de mayo de 2018

La Leyenda Del Ladrón De Órganos

La leyenda cuenta que no hace mucho tiempo, un ladrón de órganos merodeó Internet en busca de órganos en el mercado negro de la DeepWeb. Sus víctimas eran desde niños hasta adultos y nunca lograban capturarlo a causa de su inteligencia en la web. Una de sus víctimas era el pequeño Leandro. Leandro era un chico gay, tenía 11 años y vivía en un barrio de lujo en Sao Paulo. La Navidad pasada, por haberse portado muy bien durante el año, recibió un regalo de su tía, que hasta ese momento nunca había tenido contacto:

Un juego virtual. El niño estaba encantado con la novedad y desde entonces pasaba las tardes de enero disfrutando del juego. Además de proporcionar diversión para el niño, el juego permitía chatear con otros usuarios de todo el mundo. Por desgracia, la inocencia de Leandro delante de ellos podría ser fatal. Un día, Leandro conoció a un nuevo usuario cuyo nombre era lordesagodoara. El usuario acaba de aparecer como un gran jugador que tuvo problemas en el mundo virtual de una manera profesional. Esto llamó la atención de Leandro, que decidió iniciar una conversación con él.

Poco hizo Leandro quién estaba detrás de este lordesagodoara. Iniciada la conversación, el usuario había enviado un enlace al niño, donde no habría nuevos trucos y trucos para mejorar el rendimiento en el juego. Esa noche, sus padres se habían ido y él estaba solo en su casa, ocasión perfecta y propicia para un ataque de rufián peligroso.

A la mañana siguiente, Leandro despierta en la bañera de su habitación lleno de hielo. Había sido la víctima de un ladrón de órganos. El evento no se detendría ahí, la policía tomaría cartas en el asunto. El investigador Luiz Donato se encargó del caso. Casado y padre de una niña llamada Ana Beatriz recibe a través de la experiencia un poco de información sobre el sospechoso. Analizando el ordenador utilizado por Leandro se da cuenta de que el sitio enviado por el ladrón había rastreado la dirección del niño, lo que facilita el ataque.

También se dio cuenta de que el apodo lordesagodoara no era más que un anagrama de ladrondeorganos. Luiz continúa la búsqueda de información en internet que podrían ser decisivos para encontrar al sospechoso peligroso, pero sus intentos fracasaron. El usuario con quién están tratando es muy inteligente y cambia su dirección cada vez. Mientras tanto, el ladrón de cuerpos tiene otra víctima.

Lorena, una joven de 22 años, que estaba desesperado detrás de un novio y buscaba en los chats de internet la manera de “conseguir” un nuevo amor. Por desgracia, Lorena conoce y comienza a interesarse en lordesagodoara, disfrazado con nombre en código Rafael Pereira. Ella hace una cita con él en un parque de la ciudad. Una vez allí, Lorena espera en el coche la llegada de su supuesto nuevo amor.

El ruido de una motocicleta, baja la ventanilla del coche y ve a un hombre con casco que se aproxima. Lorena le pregunta: “¿Eres mi amor de internet?!” y comienza a estar listo en el coche, preguntándose ser el hombre que ella esperaba. Actúa con rapidez, el ladrón se abre la puerta y se lleva a la Lorena al hacerla oler un paño con una sustancia capaz de dormirla a ella.

Se desmaya y el ladrón lleva a cabo otra operación. Donato detective descubre el caso de Lorena y se vuelve de nuevo muy molesto. La ciudad está en alta alerta y la mayoría de las familias prohíbe el uso de internet. Sin embargo, gracias a una nueva experiencia en investigación es encontrado en la residencia donde vive el principal sospechoso. Luiz inmediatamente junto a su ayudante José Martins, corre a la dirección.

No hay tiempo que perder, el ladrón puede estar ya planeando su próxima víctima. Luiz lo sigue en coche hasta el lugar donde supuestamente se encuentra el ladrón de órganos. Fue recibido en el lugar de una vieja, humilde morada, ningún coche a la vista. Con el permiso, invadiendo la casa. El silencio asusta aún más la situación. Vistas todas las habitaciones. No hay ninguna pista. Afortunadamente, Joseph encuentra una sala llena de ordenadores que es, posiblemente, la “oficina de trabajo” del sospechoso. En uno de los ordenadores, se enumera la siguiente dirección del ladrón.

El asistente muestra la dirección encontrada para Luiz, que asusta aún más. La dirección que aparece era su casa y en ese momento, su hija, Ana Beatriz, que estaba sola era la posible víctima. Luiz se dirige a su casa. Avista la puerta ya abierta. Entra en la habitación. Escucha gritos desde arriba. Sube por las escaleras. Va a la habitación de su hija. Ana Beatriz está tendida de espaldas en la cama, inconsciente, con cortes en la zona de los riñones. El detective va a la habitación para comprobar su teléfono para pedir ayuda. Pero se enfrenta a un hombre fuerte, alto, con una chaqueta oscura, sosteniendo un maletín y que lleva un casco.

Se enfrenta a él y descubre que era su hermano gemelo, que se había desaparecido hacia años, cuando se le diagnosticó un cáncer en el hígado.

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